Luz que agoniza se estrenó en 1944. Eran tiempos de cambio, las mujeres se empezaban a incorporar masivamente al trabajo y luchaban por conquistar su definitiva autonomía laboral y personal. Surge entonces la película que nos ocupa y que trata de los temores y las incertidumbres que acarreaba esa lucha, sobre todo en el terreno afectivo.

Paula, su protagonista, se enamora perdidamente de Gregory, un músico con el que decide casarse y volver a la casa familiar de la que huyó tras un terrible crimen que la traumatiza desde la infancia. Es entonces cuando comenzarán a manifestarse una serie de acontecimientos que la van sumiendo poco a poco en la locura.
Inquietante relato de suspense resuelto en una puesta en escena que combina la elegancia formal con un notable sentido para la creación de atmósferas opresivas, está basado en una obra teatral de Patrick Hamilton, ya llevada al cine en 1940 por Thorold Dickinson.
Es una película sobre lo impredecible del amor, pero también sobre el mal, que no es sino la indiferencia al dolor del otro.
Luz que agoniza es una obra maestra del suspense y del terror psicológico. Todo el film gira sobre la luz. La luz que tiembla y agoniza, signo de la debilidad de la razón, pero también de la pérdida del amor.

George Cukor había dirigido ya películas tan conocidas como Mujercitas (1933) e Historias de Filadelfia (1940), y sería el autor en el futuro de otras no menos célebres, como La costilla de Adán (1949) o My Fair Lady (1964). Considerado como uno de los más grandes exploradores del alma femenina que ha dado el cine norteamericano, procedía del mundo del teatro y sabía arrancar a sus intérpretes sus más delicados registros.
Para Luz que agoniza contó con tres actores excepcionales: Charles Boyer, en el papel de un seductor turbio y calculador, que le iba como anillo al dedo; Joseph Cotten, del que supo explotar su lado más cálido y perspicaz, e Ingrid Bergman, que obtendría el Oscar por su interpretación de Paula, la joven esposa víctima del engaño de un hombre sin escrúpulos.
Fotografiada formidablemente por Joseph Ruttenberg, en cuanto a la música, merece destacarse que dentro de la partitura original de Bronislau Kaper, se entremezcla en los momentos clave el “aria de la locura” de Lucía de Lamermoor de Donizetti.

Vista hoy sigue sorprendiendo su certera forma de plasmar la evolución de un desequilibrio emocional que se va transformando en locura y cómo el maltrato psicológico puede alienar a través de la confianza y el amor a la persona que lo ejerce. Un thriller que atrapa a través de sus personajes, con un buen ritmo en su trama cargada de sorpresas y elementos para mantenernos pegados a la silla.
Una cita con el cine clásico que no puedes perderte, además de nuestro debate posterior donde ahondaremos más en todos estos temas, curiosidades del rodaje y muchas cosas más.

                                                                                                                 David Montoro

PRÓXIMAS SESIONES  INVIERNO 2019:

* Viernes 22 de Marzo de 2019 (20:30): LUZ QUE AGONIZA.

* Viernes 05 de Abril de 2019 (20:30): DESPERTARES. (+13)

* Viernes 12 de Abril de 2019 (20:30): EL PROFESOR CHIFLADO. (Todos los Públicos)